sábado, 2 de enero de 2021

Adiós 2020, hola 2021

Creo que no es nuevo que use este blog solo para despedir los años y creo que debería de empezar a usarlo más.


Este año ha sido un año de locos, en el que todos nos hemos visto sometidos a situaciones que nos han sacado de nuestra zona de confort. Hubiese sido un buen momento para usarlo... Pero bueno a cambio retomé algunas de las historias que escribía antes.


2020 empezó siendo un año en el que todos queríamos hacer muchas cosas. Abarcar más de lo que podíamos y el azar, destino, virus, Dios o como queráis llamarlo, nos hizo parar todo.

En mi caso, empezó abriendo una caja de Pokémon Go en la que me salió un Pokémon variocolor, lo cual es raro en mí xD. 


Enero avanzó lleno de magia, de risas, de conocer a la familia al completo de mi pareja. También puede volver a ver y conocer a un par de personas que sigo desde hace un tiempo.


En febrero, celebramos San Valentín comiendo sushi en casa, viendo pelis, haciendo fotos y tonterías como siempre hacemos.


En marzo empezó la locura. Aunque yo ya había estado leyendo cosas sobre ello porque conozco gente por medio mundo. La gente empezó a tener miedo y no querer salir. Los supermercados no daban a basto. No había mascarillas y hasta improvisé unas caseras para que si salíamos, aunque no eran obligatorias, lo hiciésemos protegidos. Empezó el #QuédateEnCasa. Aunque yo seguía saliendo hasta que se instauró el confinamiento oficial. Solo salía para ver a mi pareja y él para verme a mí. Exactamente lo que hacemos ahora. Teníamos una burbuja antes de que se dijese que había que tenerla. Recuerdo que cuando se hizo oficial estábamos viendo a Dani Fernandez en el "concierto" de Quédate En Casa online. Nos despedimos ese día hasta tres meses después. Lo que quedaba de mes pasó entre salir a la terraza a aplaudir, no salir de casa, sentirme sola aunque estaba rodeada de gente online.


Abril me lo pasé cocinando. Bueno, toda la cuarentena me la pasé aprendiendo a hacer recetas nuevas.


Mayo llegó encerrada. Por suerte sin contagios en mi casa. Entre horarios de mierda (lo cual me pasa siempre). Saliendo a aplaudir a la terraza como casi toda España. Me propuse hacer deporte, no lo logré, me propuse aprender cosas, no lo logré. Aumente en ansiedad. El psiquiatra me aumentó la medicación a 4 pastillas. Tuve varias parálisis de sueño.


Junio llegó y con ello el que nos dejasen salir a pasear. Luego llegó el desconfinamiento y poder a mi chico después de ¿dos meses y medio fueron más o menos? Bueno lo que fuese. Que me abracé con muchas ganas.


Julio fue caluroso como siempre entre más risas con él. Bueno y pelis y helados.


En agosto quise seguir mi típica "tradición" de hacerme una foto al año, con un pijama igual (o en este caso similar) a la primera que me hice cuando decidí empezar a cuidarme, y con ella me llevé uno de los shocks más grandes que he tenido en mucho tiempo. Quizá porque el año anterior no me había hecho foto. O porque este año la ansiedad a influido en gran medida. La cuestión es que ver el cambio tan brusco de una foto a otra me costó asimilarla. Incluso de agosto a ahora hay cambio físico aunque no se refleja tanto en el peso... Pero eso ya es una historia para otra entrada del blog...


Septiembre descubrí que había fotos mías de bebé en casa que nunca había visto, y no sabéis lo feliz que fui. También se retomó un poco la actividad "normal" de ser público de TV para ello cada 15 días nos hacían test. 


Empecé octubre organizando gente para hacer un regalo grupal que debía estar acabado para el 1 de noviembre porque es cuando debía ser entregado. También hice por primera vez brownie de avena, mermelada de higos (a la cual me he hecho un pelín adicta, lo admito, pero solo si es casera. Aunque aún tengo que perfeccionarla) y encontré los primeros fascículos del curso de manga que me regalaron de niña, y los guardé por si algún día me apetecía volver a ello. 


Noviembre llegó sin que me diese ni cuenta. Con el también mi segundo aniversario. En el cual hice un llavero para cada uno de Minion. Noviembre también fue un mes de tener muchos programas, y entre rato y rato sacar tiempo para hacer un regalo para Navidad para un amigo.


Y finalmente llegó diciembre antes de que puediese preverlo. Con él el frío, usar a Pandi (un gorrito de panda que me regaló el año pasado mi chico). Terminar el regalo y mandarlo. Los cambios constantes de si se iba a poder cenar o no con familia. Y, en mi caso, el que me confinasen. Las dos últimas semanas las pasamos sin poder salir de nuestro barrio como en muchas otras zonas de España, y lo peor es que todo parece ser que se va ha ampliar...


El año terminó como lo terminó una gran parte del mundo, viendo Twitch, pero en mi caso, no vi a Ibai, vi a un amigo dar las campanadas con el animal crossing. Bueeeeeeno también las teníamos en la tele por mi padre. 


Sinceramente, no sé qué nos depara 2021, ni le voy a pedir que sea mejor o peor que esté que acabamos de terminar.

Me conformo con poder seguir sana (dentro de todas las porquerías que tengo pero sana), poder sonreír por cualquier cosa, seguirle teniendo a mi lado y seguir contando con todos los que en 2020 me han demostrado que estaban ahí.

El resto, si hemos podido una vez con ello, podemos más veces. 


Así que aunque ya sea día 2 y esto de lo debería haber dicho el 31 del mes pasado, aquí te espero 2021, ven a dar lo que puedas. Si es bueno mejor, si es malo ya nos encargaremos de sacar algo positivo nosotros.



FELIZ 2021

No hay comentarios:

Publicar un comentario